Plan de Igualdad

Plan de Igualdad

 

 II PLAN PARA LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES DE LAS MUJERES DE ALMENDRALEJO

 

PRINCIPIOS ESTRATÉGICOS

 1.- Transversalidad de la perspectiva de género.

Este Plan parte de la convicción de que la igualdad es responsabilidad de todas las áreas de gobierno del Ayuntamiento, de las organizaciones sociales, y de la acción conjunta y coordinada de todas ellas, y por tanto, de la necesidad de incorporar la dimensión de género a todas sus actuaciones.

La transversalidad de género supone modificar el funcionamiento cotidiano en la medida en que la toma de decisiones debe partir del estudio previo sobre el impacto diferencial de género, y además, requiere modificaciones estructurales al obligar a los poderes públicos a actuar coordinadamente entre sí y con los demás agentes y organizaciones sociales, incorporando a las distintas agendas existentes el análisis de género.

Actuar bajo la transversalidad de género supone que todos los agentes implicados asuman responsabilidades, y que el órgano de igualdad coordine estas acciones como garante de su efectiva aplicación, todo ello sin olvidar la necesidad de seguir aplicando políticas de igualdad específicas que vayan haciendo posible la igualdad real y efectiva.

 2.- Empoderamiento y participación.

El concepto de Empoderamiento posee una doble vertiente. Por una parte hace referencia a la capacidad de las mujeres para el acceso a puestos de decisión, y de otra, a la revalorización y fortalecimiento de sus formas de ejercer el poder y de relacionarse.

Las estrategias de empoderamiento deben abarcar actuaciones en educación, empleo, participación económica y política y fortalecimiento personal de manera simultánea e interrelacionada en la medida en que la fortaleza para dirigir la propia vida debe conllevar la capacidad para participar y tomar decisiones en todos los ámbitos, la capacidad para participar en un proceso transformador del mundo en que vivimos.

El empoderamiento de las mujeres requiere que sea asumido por  la sociedad en su conjunto, que hombres y mujeres asuman similares deberes y obligaciones en los escenarios público y privado, en la toma de decisiones y en las responsabilidades familiares.

La mayor presencia de mujeres en los espacios de representación social, política, económica y académica está suponiendo un cambio en la forma de abordar las relaciones de género, pero el proceso ni ha finalizado ni se ha completado, motivo por el cual este Plan debe  incidir en la participación y la representación en la toma de decisiones en los espacios públicos y el impulso del asociacionismo como instrumento útil para esa participación.

 3.- Ciudadanía.

El ejercicio de la ciudadanía supone el disfrute de los derechos civiles y sociales.

La situación real de las mujeres en muchos aspectos como la violencia, la desigualdad en las relaciones laborales o la escasa presencia en el poder económico, político o del saber pone de manifiesto que las mujeres tienen limitaciones en el ejercicio de esos derechos.

Es por ello que se hace necesario redefinir el modelo de ciudadanía para incorporar a él la idea de igualdad, para atender a la singularidad y a la pluralidad de las mujeres.

El mero reconocimiento de los derechos no es suficiente, es necesario un claro compromiso para erradicar cualquier forma de discriminación, especialmente en momentos en que la situación social invite a colocar la igualdad en un segundo nivel.

Este Plan nace con el decidido compromiso de avanzar en ese nuevo modelo de ciudadanía que supere la división sexual de la sociedad, un modelo que implique la universalidad.

 

            Este Plan está compuesto por ocho Áreas de Actuación:

  • La Transversalidad de Género como Principio de Actuación Municipal
  • Educación en Valores Igualitarios
  • Participar en la Economía en Condiciones de Igualdad
  • Conciliación y Corresponsabilidad
  • Participación en la Toma de Decisiones
  • Violencia contra las Mujeres
  • Calidad de Vida
  • La Ciudad: un Espacio para la Igualdad, Medio Ambiente y Ordenación Urbana.
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    ÁREA 1.- LA TRANSVERSALIDAD DE GÉNERO COMO PRINCIPIO DE ACTUACIÓN MUNICIPAL

     

    La incorporación transversal de la perspectiva de género, cuyo fundamento reside en el cuestionamiento de la aparente neutralidad de las políticas y acciones, implica un nuevo modelo de trabajo que tenga en cuenta de manera sistemática el impacto diferencial que las mismas tengan en mujeres y hombres.

    Llevar a la práctica este principio requiere abordar distintas cuestiones que abarcan desde la obtención de información diferenciada de la situación de mujeres y hombres en nuestra ciudad a la formación del personal municipal para su efectiva aplicación.

    A pesar de que desde el Ayuntamiento de Almendralejo se hacen importantes esfuerzos orientados al cumplimiento de este principio, aún queda mucho camino por recorrer, de ahí que se haga necesario seguir trabajando en esa dirección.

     

    ÁREA 2.- EDUCACIÓN EN VALORES IGUALITARIOS

     

    La desigualdad de género se construye, refuerza y perpetúa a través de los distintos agentes de socialización que proporcionan diferentes posibilidades de desarrollo, formación y educación a las personas, generando una desigualdad básica desde el inicio de sus vidas.

    Incorporamos los roles de género a través de un complejo sistema de modelos de conducta a los que nos exponemos desde el mismo momento del nacimiento, en primer lugar en nuestro núcleo más cercano: la familia; y posteriormente en las instituciones de nuestro entorno: la escuela, los medios de comunicación, los juegos, el ocio…

    Por tanto, eliminar estereotipos, fomentar los valores de igualdad y equidad de género e impulsar actitudes igualitarias, se convierten en objetivos irrenunciables en este plan.

     

    ÁREA 3.- PARTICIPAR EN LA ECONOMÍA EN CONDICIONES DE IGUALDAD

     

    Es incuestionable que existen factores sociales que favorecen una mayor precariedad económica de las mujeres, resultado de la posición de desigualdad que han venido ocupando. Así, las menores tasas de empleo, las diferencias salariales, la elevada presencia de mujeres en el empleo a tiempo parcial, la temporalidad de las contrataciones y la de una economía sumergida que afecta a las mujeres, ponen de manifiesto esa desigualdad existente.

    La situación en Almendralejo no difiere de la representada a nivel general, y si bien se han tomado medidas para fomentar el empleo y el autoempleo de las mujeres, las brechas de género no se han superado, lo que unido a momentos de dificultad económica provoca una situación de riesgo mayor  para las mujeres, debiendo en todo caso procurarse  que las mujeres no se vean excluidas del acceso

     

    ÁREA 4.- CONCILIACIÓN Y CORRESPONSABILIDAD

     

    A pesar de que la conciliación no compete exclusivamente a las mujeres, es incuestionable por un lado que la existencia de recursos y medidas para la conciliación beneficia a mujeres y hombres por igual, y por otro lado, que la ausencia de medidas y recursos para la conciliación perjudica sistemáticamente a las mujeres, debido esto  a que el acceso  de las mujeres a la esfera productiva  no ha estado acompañado de la incorporación masculina a la esfera doméstica.

    Las dificultades para compatibilizar  las responsabilidades profesionales y laborales constituyen una de las principales causas de abandono del mercado laboral por parte de las mujeres.

    Se trata, por tanto, de implementar fórmulas capaces de responder a las nuevas necesidades, lo que supondría, además de mejor calidad de vida, la posibilidad de creación de empleo.

     

    ÁREA 5.- PARTICIPACIÓN EN LA TOMA DE DECISIONES

     

    La presencia de las mujeres en los espacios públicos de toma de decisiones resulta esencial  para lograr la igualdad real y efectiva.

    La Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres ha venido a regular la participación de las mujeres mediante el establecimiento de un sistema de representación equilibrada entre mujeres y hombres en las listas electorales. Esta medida debe venir acompañada por la participación en otros ámbitos de la vida. Siendo el municipio la célula básica de la convivencia, la visibilidad de las mujeres resulta imprescindible para visualizar la existencia de otros modelos de relaciones, de toma de decisiones y de representación, de ahí que la presencia de mujeres en los órganos, entidades, instituciones, etc… que forman parte de la vida de la ciudad se convierte en objetivo irrenunciable de este Plan.

    En este sentido, es  esencial el fortalecimiento de las organizaciones de mujeres, y del Consejo Local de las Mujeres como órgano de participación e interlocución y como herramienta clave en los procesos de empoderamiento de las mujeres, poniendo especial acento en la necesidad de ir incorporando mujeres jóvenes.

    Pero igualmente se hace necesario fortalecer la presencia de mujeres en organizaciones mixtas, y que en el seno de ellas estén presentes en los órganos de dirección.

     

    ÁREA 6.- VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

     

    La violencia contra las mujeres es la manifestación más brutal de la desigualdad, por lo que solo superando las desigualdades existentes en todos los ámbitos de la vida será posible superar la violencia.

    La violencia machista impide a las mujeres el ejercicio de sus derechos y libertades.

    Los datos existentes nos muestran que la violencia contra las mujeres no atiende a situaciones de edad, estado civil, formación o posición social o económica, que el sistema patriarcal sustenta una violencia estructural que no excluye a ninguna mujer.

    Desde que se aprobara la Ley Integral contra la violencia de Género muchas cosas han cambiado, y si bien es cierto que aún no se puede hablar de una ostensible reducción de la violencia contra las mujeres, no es menos cierto que la existencia de reconocimientos de derechos para las víctimas, las medidas preventivas y las medidas de seguridad están conllevando que cada vez sean más las mujeres que deciden romper su silencio y poner fin  a la violencia en la que viven.

    Los pasos dados hasta ahora han sido importantes y se han revelado como instrumentos eficaces en la lucha contra la violencia de género, pero mientras siga existiendo violencia contra las mujeres será necesario seguir insistiendo en medidas e iniciativas en pro de su seguridad.

     

    ÁREA 7.- CALIDAD DE VIDA

     

    En España la esperanza de vida de las mujeres es superior a la de los hombres. Sin embargo, esto no quiere decir que la calidad de vida también lo sea.

    Muchos son los aspectos que inciden en la calidad de vida, cuestiones relativas a Salud, Ocio y Tiempo Libre, Vida Saludable (deporte…), deben ser abordadas con enfoque de género para determinar de manera clara las diferentes consecuencias que el modelo de vida tiene en mujeres y hombres, todo ello, con especial interés en los usos de los tiempos y los espacios como indicador del bienestar de mujeres y hombres. Los estudios muestran que hombres y mujeres usan los tiempos y los espacios en forma diferente.

    Se debe pensar en la calidad de vida como un concepto integral, haciendo referencia al libre y satisfactorio desarrollo personal, sin que existan presiones, exclusiones, aislamiento o discriminación por razones de sexo. De esta manera la calidad de vida también implica los cimientos del sistema de convivencia entre las mujeres y los hombres.

     

    ÁREA 8.- LA CIUDAD: UN ESPACIO PARA LA IGUALDAD, MEDIO AMBIENTE Y ORDENACIÓN URBANA.

     

    La concepción de la ciudad, del espacio urbano, está íntimamente relacionado con la vida cotidiana, es el espacio donde se produce y desarrollan las relaciones sociales. El uso y la percepción de esos espacios es diferente para mujeres y hombres.

    Cada vez son más las metodologías de planificación urbana que favorecen la eliminación de barreras invisibles, de ahí que cada vez sea más necesario crear entornos urbanos en el que las mujeres se sientan identificadas y vean reflejada su imagen y aportaciones en las calles y vida de la ciudad.

    Garantizar la igualdad en los usos de los espacios resulta primordial para un uso de los mismos basado en la equidad de género.

    Garantizar la seguridad, promover la accesibilidad, no sólo arquitectónica, sino también urbanística y de comunicación en recursos de ocio, cultura, laboral y de servicios públicos son claves para lograr la igualdad real y efectiva.